20 mayo 2011

LA MANIFESTACION DE LA PUERTA DEL SOL...


La experiencia contrastada demuestra que es inconcebible que siendo la situación social y económica de nuestro país de la magnitud que nos advierten los datos estadísticos, estos movimientos sociales no hayan surgido con anterioridad, e incluso con gran virulencia, y no del modo pacifista como se está desarrollando.


Para desacreditar a los "indignados" acampados en la Puerta del Sol y otros lugares estratégicos de distintas ciudades españolas, se les acusa de ser marxistas, leninistas, anarquistas, antisistemas, etc. etc. Estas expresiones de desaprobación de la condición social o ideológica de los movilizados, es una ofensa a la razón y el sentido común social. Es obvio, no cabe la menor duda, de que los movilizados son personas ciudadanos de todas las edades y condición social, aunque siempre ubicados en el ámbito ideológico de las izquierdas, y es igualmente obvio que si sus respectivas situaciones económicas fueran satisfactorias, no se movilizarían, porque simplementre, no lo necesitan. Por tanto, que los movilizados NO SEAN CONSERVADORES en lo económico ni CONFORMISTAS en lo social, justifica plenamente que se movilicen y protesten, claro está. Están en su pleno derecho de hacerse ver y oir.


Los avances sociales los emprenden las izquierdas, entendiendo como tales a aquellos grupos sociales de sentimiento disconforme con el "status quo" imperante. Posteriormente, son las masas conservadoras las que acaban haciendo suyos aquellos avances, y desde ese momento, lo establecido deja de ser una reivindicación para convertirse en una conquista. De nuevo, son las izquierdas las que anhelan nuevas conquistas sociales, y así sucesivamente, hasta que una vez más los estamentos sociales conservadores hacen suyo aquellos avances. Esta es la dinámica social desde que la sociedad existe.


Pues bien, no podemos desacreditar a los manifestantes de la Puerta del Sol empleando los apelativos de antisistema y similares, porque todo aquel ciudadano que no está conforme con el contexto social que le rodea, por definición, si se moviliza y reivindica, se autoconvierte en un antisistema. Por esta regla de tres, sin antisistemas en el sistema, la sociedad nunca habría avanzado.


Dicho todo lo anterior, los manifestantes de la Puesrta del Sol de Madrid no son más que una honrosa representación de la avanzadilla del sistema. ¿Alguien está totalmente de acuerdo con el estatuto social que esta sociedad injusta le ha asignado?. Quien lo esté, dispone de razones sobradas para no manifestarse, pero quien no se encuentre en esa situación conformista, le sobran razones, y derechos cívicos, para manifestarse cuantas veces quiera, y auspiciar mediante llamamientos a sus iguales a reivindicar en las vias públicas la disposición de aquellos beneficios sociales que entienden le son de justicia disfrutarlos.


En Huelva, a 20 de mayo del 2.011. MARIANO ORTA.

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