05 diciembre 2005

INAUGURAMOS UNA NUEVA ETAPA DE LUCHA

05-12-2005 COMENTARIO EDITORIAL

INAUGURAMOS UNA NUEVA ETAPA DE LUCHA

Estamos de enhorabuena.
Quienes lideramos el movimiento de padres por la CUSTODIA COMPARTIDA, hemos llegado al convencimiento de que la forma como hemos venido reivindicando los derechos de nuestros hijos, ha llegado a un punto sin retorno en el que carece de sentido seguir reclamando, de los poderes legislativo y ejecutivo, una privilegiada atención a nuestros planteamientos asociativos.

Hemos tomado la firme decisión de abandonar la lucha asociativa en la dirección mantenida hasta el presente momento.

Nuestro objetivo principal siempre fue ver plasmada en un precepto legal la CUSTODIA COMPARTIDA como figura jurídica autónoma de nuestro derecho de familia.

Afortunadamente, y grácias a la iniciativa política del actual Ministro de Justicia Juan Fernando Lopez Aguilar, este objetivo se ha visto cumplido, y ahora, lo procedente, es iniciar un camino de lucha que tendrá como fundamento justificativo nuestra vocación por ser partícipes de otras decisiones trascendentales que se adopten en la vida política española.

Como objetivo, además de procurar el interés general de nuestras acciones, acondicionar este interés a nuestra forma de concebir cómo debería desempeñarse la función constitucional de “juzgar y ejecutar lo juzgado”, misión encomendada a jueces, fiscales, secretarios judiciales y otros estamentos profesionales que confluyen en la denominada Administración de Justicia.

La configuración del llamado PODER JUDICIAL ha de ser, de aquí en adelante, el terreno de juego en el que mediremos nuestras fuerzas y aportaremos nuestros mejores recursos, para que puedan ser debidamente evaluados por una opinión pública a la que procuraremos concienciar con la misma firmeza de convicciones como lo hemos conseguido con el advenimiento jurídico de la CUSTODIA COMPARTIDA.

La libertad relacional parento-filial, ya no depende de una iniciativa legislativa; eso ya lo hemos conseguido como fruto de nuestras reiteradas movilizaciones de toda índole y ante variadas instancias. Ahora, el disfrute de este derecho de nuestros hijos depende de la interpretación que aquellos jueces y fiscales antes citados, hagan de la norma en vigor. Es a ellos, y no a otros responsables políticos de nuestro país, a quien hay que exigirles sean respetuosos con la letra y el espíritu de aquel precepto legal que permite, puesto que ni prohibe ni limita, que un niño hijo de padres separados pueda gozar del equilibrio afectivo de su padre, su madre y ambas familias extensas.

Por estos motivos, como antes dijimos, entendemos es la hora de iniciar una nueva etapa en nuestra lucha por la consecución de aquellos derechos cívicos a los que todo ciudadano le corresponde, ya sean en al marco de su vida familiar, profesional, social o cultural. Y esta lucha, para que sea eficaz en el empleo de nuestros siempre limitados recursos, ha de ir orientada hacia la consecución del ideal de JUSTICIA, tal como este valor lo concibe el ciudadano de a pié: “A CADA UNO SE LE HA DE DAR LO QUE ES SUYO”.

La usurpación violenta de derechos es tal vez el desaguisado personal que más conflictos sociales ha generado a lo largo de la historia. Las actuaciones judiciales que no contemplan el respeto “a lo de cada uno” se han convertido, lamentablemente, en una práctica que genera, en consecuencia, todo tipo de actos violentos, fraudulentos, descontentos y tormentos de quien es perjudicado y víctima de la aberración dictada por quien dice ser justo y hacer justicia. Por este motivo, repetimos, es ante la Administración de Justicia, ante el Poder Judicial, el sitio en el que hemos de incardinar nuestras futuras acciones reivindicativas, todas ellas repletas de mensajes enriquecidos por sentimientos de libertad, justicia e igualdad.

No pudo ser más oportuno el momento elegido por el Ministro de Justicia para venir a Huelva en nuestro apoyo, y en un gesto que le honra como Ministro y nos carga de responsabilidad como colectivo ciudadano en permanente acción, hemos decidido acelerar nuestra puesta a punto de esta nueva etapa que iniciamos por la consecución de aquel ideal de vida, en el que la noción de familia debe ser ajena y anterior a la de separación matrimonial, y la noción de justicia ha de interpretarse, siempre, con indiferencia del sexo de quien la insta, el “mazo” de quien la administra o el componente genital de quien la reclama.

Hemos superado una gran y ardua etapa, la emprendida hace tres años con la Asociación “papahuelva” en nuestras concentraciones ante el Consejo General del Poder Judicial, la Puerta del Sol de Madrid, el Ministerio de Justicia, la Fiscalía General del Estado, ante el Rey en el Palacio de El Pardo, el Palacio de Justicia en Huelva, el Ateneo de Madrid, etc. etc. etc.

Toda esta actividad reivindicativa, se ha visto agraciada con la promulgación de aquella reforma legal del Código Civil que permite sin falsas excusas que la CUSTODIA COMPARTIDA de nuestros hijos sea una potestad de jueces y fiscales que deben aplicarla cuando uno de los progenitores lo soliciten y cuando ninguno de los dos padezcan una discapacidad manifiesta para ejercerla.

Pero como decimos, estos jueces y fiscales destinatarios de dicha norma, hacen, están haciendo, no solo lo que les vienen en gana sino que además estamos seguros que dictan resoluciones injustas sin ningún pudor ni cargos de conciencia, dañinas para el sujeto más indefenso del pleito como es el niño y, además, actúan de esa forma dolosa a sabiendas, a su vez, de que gozan de total impunidad.

Y esa impunidad, que no es más que la espuela que le incita a incurrir en un permanente crimen actuacional, sobrevive como costumbre consentida por la práctica de los Tribunales porque ellos, supuestos “administradores honrados” de la Justicia, saben también que no hay, a día de hoy, un movimiento ciudadano que les denuncie, les delate, les acuse de sus crímenes, les levante las alfombras de sus despachos, los vuelos de sus togas, les tuerza las mangas de sus puñetas y les coloque ante el escándalo público.

Esa es su protección, la inacción ciudadana, fruto de un miedo ancestral, que tiene su origen en los Tribunales de la Inquisición y perdura en el subconsciente colectivo hasta nuestros días.

Pero a esta forma de ejercer la función pública de ADMINISTRAR JUSTICIA, le vamos a poner coto, siguiendo la misma táctica troyana de infiltrarnos en los músculos del sistema que le protege.

Y esa infiltración, ese “arrimamiento” a sus despachos y pisado de sus talones, lo vamos a llevar a cabo desde la más pulcra legalidad, teniendo por instrumento jurídico un partido político, “ACCION POR LA JUSTICIA”, que será nuestra nave con la que hemos de ser capaces de capear temporales huracanadas procedentes de aquellos sentimientos bárbaro-norteños que tratan, por todos los medios, de impedir que al ciudadano de a pié se le abran los ojos, puedan descubrir la gran mentira de la supuesta pulcra justicia y se les desmantele, a sus ojos, el gran truco infame que le viene infundiendo el miedo desde tiempos ha, época de Reyes Católicos incluida, cuando las hogueras eran el destino común de hombres y mujeres que se atrevían a contestar al poder absoluto de la época.

Pero ese poder absoluto, ilegítimo e indigno de ser ejercido en nombre del pueblo, perdura en nuestros días. Lo tenemos muy cerca de nuestros domicilios, se sigue manifestando con el mismo encanallamiento, la misma ira contra quien osa rebatirle sus argumentos e idéntica tiranía contra quien o quienes se atreven a decirles, ante sus mismas narices, que en un sistema democrático, en el que impera un ESTADO DE DERECHO, fruto del cual se supone que todo el mundo está sometido al imperio de la ley, no puede seguir estando permitido por más tiempo que la arbitrariedad en la toma de decisiones y el odio al justiciable como fundamento de sus sentencias, pueden seguir siendo herramientas de trabajo con las que sacrificar vidas irresponsablemente, arruinar vidas sin pudor, destrozar vidas a capricho y anular vidas y futuros de vida porque EL MIEDO GENERALIZADO a sus imágenes y semblantes pueden más que la fuerza de la razón de un pueblo, como es el nuestro, desquiciado por tanto abuso de derecho y desarmado ante tanta interpretación maliciosa de la Ley.

Hemos puesto punto y seguido en nuestra lucha y punto y final a una etapa de ésta lucha.

Ya no tiene sentido pedir del Poder Ejecutivo que nos provea de CUSTODIA COMPARTIDA; esa petición, a estas alturas de nuestras experiencias, es absurda, carece de sentido. Ahora toca PEDIR JUSTICIA, exigir responsabilidad a quien está obligado a proporcionárnosla y nos la niega y exigir con todas nuestra fuerzas que quienes han causado tanto daño acumulado, desgraciado a dos generaciones de niños y anulado en su personalidad a dos generaciones de padres, deben asumir las consecuencias de una acción de la justicia en la que “lo quitado” se devuelva; lo dañado se repare, lo despilfarrado se administre y lo debido se pague.

“ACCION POR LA JUSTICIA”
es nuestro nuevo instrumento para la lucha; tiene, como dijimos, forma jurídica de partido político, y desde este sitio nos iremos abriendo camino en esta travesía del desierto, que no por inhóspita se nos presenta menos apasionante. Para la maratón de la “Paris-Dakar” que se nos presenta, hemos creado, hoy mismo, un “punto de encuentro” que con el nombre de accionporlajusticia@yahoogroups.com, será la mesa de juntas en la que aportaremos ideas, enriqueceremos conceptos, perfilaremos estrategias y encontremos solución a las muchas dudas razonables que la afrenta contra un poder tan tirano y malicioso como el que tenemos en nuestro frente y nos habrá de sorprender a cada paso que iniciemos.

Recemos una oración por el eterno descanso de hombres, mujeres y niños que perdieron sus vidas durante nuestra etapa de lucha que hoy termina, mientras ansiaban mayores cotas de libertad y dignidad que un sistema judicial caduco les negó disfrutar en sus precisos momentos. Levantemos nuestros espíritus para decir con todas nuestras fuerzas

¡BASTA YA! a tanta injustita administrada en serie y dispensada como latas producidas en cadena; alcemos nuestros sentimientos porque un futuro más cierto y justo se nos presenta en nuestros caminos, grácias al buen hacer y al tesón inasequible al desaliento de los hombres y mujeres que ya estamos formando grupo solidario en el entorno del partido político

ACCION POR LA JUSTICIA.

Cordialmente

Mariano Orta

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